sábado, 2 de agosto de 2014

Querido Papá.

Hoy me vino el recuerdo de tu voz, de tu ternura, de aquéllas llamadas en el medio de la noche preguntándome como había sido mi día. 
Te extraña mi corazón, pegué mi rostro a la ventana, y mis lágrimas suavemente caían.
Sigues en mis pensamientos, eras el hombre más maravilloso del mundo, ese padre bueno que guio mi destino, me tomó en sus brazos 
cuando el temor de la oscuridad llegaba a mí.
y me abrazabas dulcemente.

¡ Hay papito mío! te has llevado contigo mi sonrisa y mi alegría, has dejado mi corazón lleno de tristeza , porque fuistes ese motor que me llevaba cada día a luchar por lo que más amba y hoy que ya no estás la fortaleza se me ha ido. Mi lucha es constante por seguir ese sendero por el cual me guiabas , por ser para tí esa hija perfecta ante tus ojos y que te llenaba de orgullo cada vez que mis metas se cumplían. Y aunque las lágrimas llenan mis pupilas cada vez que te recuerdo, mi ser entero se ha propuesto seguirte como ejemplo
ser mejor cada día, y alimentar el amor. 
Celosamente guardo mi amor por tí Papá, para que nunca muera en mi tú recuerdo. 
 Papá con las aves del cielo , te envió está carta , te amo hoy y siempre, tu hija.


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