miércoles, 30 de julio de 2014

Luciérganas y Sapo.

Cuenta la historia que un grupo de bellas luciérganas, volaban en una noche oscura cerca a un arroyo. 

Sus lucecitas parpadeaban y los destellos eran preciosos para cualquiera,
pero.. NO, para un sapo envidioso.

Estaba allí en la orilla , era bien grande y las miraba con rabia con sus ojazos bien abiertos.

De pronto una luciérmaga paso cerca al sapo y este alcanzó a someterla debajo de una de sus anchas patas.

Entonces se presentó este dialogó;

_ Suétame por favor, ¿ yo que te eh hecho ? ¿ por qué haces esto ?

- No te voy a soltar, vas a morir , de acá no te escapas.

_ No, libérame , no te he ofendido, te di un poco de mi luz , ¿ por qué me vas a matar ?

_ Porque brillas, dijo el sapo cegado por la envidia, y la mató.

 El envidioso no se ama o se cree mejor y sufre con el brillo ajeno. 
 La envidia es un veneno.


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