miércoles, 1 de junio de 2016

HUELES A MAMÁ.


Una mamá nos compartio que estando en la cama con su hijo de cinco años le dijo: -“Mamita, cómo hueles de rico”. 

-“Pero mi amor, a qué puedo oler si no uso lociones, ni perfumes, ni cremas? Con seguridad no huelo a nada”.

-“Te equivocas, mamita, hueles rico, “hueles a mamá”, me contesta sonriente. 

Esta respuesta me llena de emoción y me hace pensar: Es una respuesta linda, llena de amor y de ternura. 

HUELES A MAMÁ, yo nunca había pensado en ese olor, no lo había llamado así, nunca supe definirlo, pero ahora sé que mi madre huele dulcemente a mamá. 

HUELES A MAMÁ, cuando estás llena de ternura, de amor de cariño. de comprensión. 

HUELES A MAMÁ , cuando juegas con tus hijos sin importarte qué pasó con tu arreglo. Cuando con ellos vuelves a ser niña y compartes el yoyo, la pelota y la muñeca. 


HUELES A MAMÁ, cuando con ellos cantas y cuentas cuentos. Cuando escuchas sus quejas y oyes sus problemas. 

HUELES A MAMÁ, cuando encuentras palabras adecuadas en sus momentos tristes. 

HUELES A MAMÁ, cuando les dedicas todo tu tiempo cuando están enfermos. 

HUELES A MAMÁ, cuando les permites invitar a sus amigos, sin preocuparte cómo te dejan la casa. 

HUELES A MAMÁ, cuando soportas sus chanzas pesadas, cuando les hablas de su deporte favorito así tú no entiendas nada. 

HUELES A MAMÁ, cuando les reprendes a tiempo e impones una disciplina dulce pero firme. 

HUELES A MAMÁ, cuando sabes decir SÍ y cuando sabes decir NO. 

HUELES A MAMÁ, cuando te afanas y preocupas por sus estudios. 

HUELES A MAMÁ, cuando procuras mejorar y aprender a ser mamá las veinticuatro horas del día. 

Ojalá todas las mamás tuvieran siempre ese hermoso y dulce “OLOR A MAMA"




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