domingo, 24 de abril de 2016

Honestos con nosotros mismos.


Nuestra relación con nosotros mismos es la relación más importante que necesitamos mantener. La calidad de esa relación determinará la calidad de nuestras otras relaciones.

Cuando podamos decirnos a nosotros mismos cómo nos sentimos y podamos aceptar nuestros sentimientos, podremos decírselo a los demás.

Cuando podamos aceptar lo que queremos y necesitamos, estaremos listos para que se satisfagan nuestros deseos y necesidades.


Cuando podamos aceptar lo que pensamos y en lo que creemos y lo que para nosotros es importante, podremos comunicárselo a los demás.

Cuando aprendamos a tomarnos en serio a nosotros mismos, los otros también lo harán.

Cuando aprendamos a reírnos acerca de nosotros mismos, estaremos listos para reír con los demás.

Cuando hayamos aprendido a confiar en nosotros mismos, seremos dignos de confianza y estaremos listos para confiar.

Cuando podamos sentir gratitud por lo que somos, habremos conseguido amarnos a nosotros mismos.

Cuando hayamos logrado ese amor propio y aceptado nuestros deseos y necesidades, estaremos listos para dar y recibir amor.

Cuando hayamos aprendido a pararnos sobre nuestros pies, estaremos listos para pararnos al lado del alguien.
Hoy me concentraré en tener una buena relación conmigo mismo.





No hay comentarios:

Publicar un comentario