lunes, 23 de junio de 2014

¿Cómo sanamos el alma?

Cuando el corazón esta cargado de algún tipo de sentimiento, bien sea amor, rabia, depresión, alegría o cualquier otro sentimiento positivo o negativo, esto de alguna forma debemos canalizarlo y llevarlo hacia nuestro exterior, que quiero decir con esto nunca dejarlo dentro de nuestros corazones porque podría hacernos daño, claro cuando hablamos de sentimientos hermosos o positivos esto nos resulta fácil de hacer, pero cuando hablamos de sentimientos negativos como una fuerte depresión, rabia o tristeza es ahí donde a veces empezamos a sentir desespero, confusión, es donde "los demonios y fantasmas" se apoderan de nosotros y quieren que lleguemos al borde del abismo, en oportunidades yo he recurrido donde grandes amigos y me confieso, expulso todo lo que siento y descargo ese peso que queda muy adentro del corazón, claro siempre quedan las heridas, pero aliviamos mucho el dolor, ahora cuando no hay nadie que pueda escucharnos o somos de aquellos que nos encerramos en si mismo y nos gusta poco canalizar al mundo externo este sentimiento, siempre hay solución para todo tomate unos largos minutos bien sea en tu computador o en cualquier sitio con una libreta y escribe todo lo que sientes, no importa el orden ni las ideas, eso solo lo entenderás tu porque así llega de golpe en tu corazón, escríbelo así como sientas, descarga todo, ese será tu psicólogo de momento, por supuesto no tendrás un mensaje de retorno, un consejo o una respuesta inmediata, pero te queda el gran alivio de sacar todo ese peso de tu corazón, más éste es un ejercicio solitario y personal, muchas personas piensan que un clavo saca otro clavo, o buscan amigos virtuales o encuentran en la venganza alivio, craso error, con el odio, la revancha, la venganza y el odio, solo salimos perjudicados nosotros mismos, nadie pierde más que el vengativo y revanchista.
Una ruptura amorosa, por ejemplo, siempre duele, más cuando la relación ya llevaba un cierto tiempo. El dolor es inevitable, pero se puede salir adelante. No debes sentirte la víctima del mundo, eso no es bueno para ningún espíritu. Estarás triste un tiempo, es cierto, estarás deprimido, también es cierto, pero eso no quiere decir que irás por la vida llorando por los rincones, que eternamente te lamentarás de tu mala suerte en el amor, esto no sería sano para ti.

Tú puedes salir adelante, puedes levantar la frente y aunque te sientas profundamente herido en el alma, puedes tener confianza, estar convencido de que saldrás de este pozo.

Si has pasado por varios fracasos amorosos, en las mismas circunstancias, o parecidas, tal vez debas preguntarse si hay alguna actitud tuya que pudiera ser la causa de cada ruptura amorosa. Algunas personas son demasiado celosas, o posesivas, o tienen tendencia a formar relaciones de necesidad, donde no se sienten completos si no están al lado de alguien, otras, buscan que la pareja llene espacios o vacíos propios de cada uno y le endilgamos la responsabilidad de ser como nosotros no somos capaces de ser, idealizando al otro, o quizá, jugando con él.
Entonces, cuando la relación fracasa, corren hacia los brazos de la primera persona que encuentran, en busca de esta mitad que les hace falta para sentirse bien. Por supuesto que este tipo de relación no es saludable para ninguno de los dos, muchas veces fracasa y el ciclo continúa, de ruptura amorosa en ruptura amorosa.

Si crees que tal vez es tu caso, ve de manera se puede modificar nuestra actitud frente al mundo, para tener una existencia más sana, más saludable y más feliz. 

Por otra parte, todos sabemos que el amor es una de las cosas más bonitas del mundo. Pero claro que después de esta época de mariposas en el estómago, la desilusión llega demasiado pronto. A lo largo de una relación conoces cada vez mejor a tu pareja, lo cual puede resultar positivo, pero lamentablemente, también negativo. Al principio todos los pequeños problemitas de la relación parecen tener menos importancia. Pero con el tiempo éstos siguen acumulándose, como una bomba a punto de estallar, y si lo hace, deja huellas en el alma. 

“Amor, necesito que nos demos un tiempo“. Esta frase puede ser la peor que uno puede oír en toda su vida. Cada relación y cada persona tiene su manera de tratar ciertos problemas. Hay parejas que no se cruzan ni una palabra y reprimen su frustración, y otras, que se gritan y se tiran cosas mutuamente. Sea como sea, lo más importante es que cada uno sea fiel consigo mismo y haga lo que le dice su corazón y su cabeza. En este sentido, una separación temporal pueden ayudar mucho.

Muchas veces uno sólo necesita un poco de tiempo, solo, verdaderamente solo, y espacio para poder pensar claramente y desconectar del mundo exterior, . Con un poco de distancia se puede pensar mucho mejor sobre ciertas incidencias y, paso a paso, uno se da cuenta de lo que uno quiere de verdad. Quizás una separación temporal te sirva para notar que estás echando mucho de menos a tu pareja. Sin embargo, también lo contrario puede pasar: te sientes tan libre como nunca y piensas muy poco en él o ella.

Las razones de una posible separación pueden variar mucho: empezando con los celos, pasando por exageradas preocupaciones, comentarios de terceros, tu propia naturaleza, hasta infidelidades y, en el peor caso, desenamorarse. Hay una frase que ilustra a la perfección todo este tema: “Uno no se da cuenta de lo que tiene, hasta que lo pierde”. En la estresante vida cotidiana solemos fijarnos más en los aspectos negativos de nuestra pareja, y aparentemente todas las características positivas van desapareciendo.


La heridas del alma son propias de la vida, como también propio de la vida es buscar sanarlas. 




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